Category Archives: minirelatos

Restitución

Quiero pagarte con creces, tan sólo por sentir el calor de tu voz. Aunque mi valor para ti no es nada. Sólo vale lo que vale un corazón.

Vuelve a vivir esos momentos, es hora de la restitución. Así que cumple tus promesas, que no digan que es sólo por dinero; prostitución.

Restitucion

 

Maldición

Maldigo la hora en que vi la luz. En que nací de un útero  tan cálido  para reinventarme en la frialdad.  No sé cómo te conocí y me arrepiento de ser quien no se quien fui. Muerte, muerte es mi verdad, cómo un niño enfermo peleo por y para morir.

Perseverancia

Al pasar del tiempo, el caminante se encuentra desolado. La sequedad de su garganta no le permite caminar sólo puede trotar varios pasos por minuto. Se encuentra exhausto y carente de alguna religión o fe. Aún así, sigue caminando hacia su destino, repitiéndose vanamente: lo voy a lograr, lo voy a lograr, lo voy a lograr…

Con un paso comenzó este largo viaje, el cual se hace más tortuoso cada segundo. No obstante sigue caminando, cómo si se tratara de una peregrinación al más allá. La luz del sol se ha incorporado a su piel; dejó de ser blanco hace varias semanas. Llega el punto en que decide hacerse uno con la cálida arena, no le quedan más energías.

Moribundo y hablando en lenguas ininteligibles lo encuentra el guerrero más joven de la tribu. Logra levantarlo en peso y montarlo en su camello, una tarea sencilla por la frágil condición del caminante. Moja los labios de viajero con varias gotas de agua y lo lleva a sitio seguro. Así el perseverante viajero encuentra lo que busca, una razón más para vivir y estar agradecido.

En el fondo

Eres fría y carente de oxígeno, aun así te amo con toda mi alma. Fuego en las profundidades del océano, cenizas volcánicas, recuerdos de ti, todavía te amo. Nadando en un mar profundo, entre tantos peces de colores me encuentro sólo y llorando sin lágrimas. 
Si mi destino es terminar en los ácidos estomacales de un ser sobrehumano, seguiré nadando en este mar de ilusiones. Tal vez allí te encuentre, como un pez que nadando sin rumbo, uno sólo de muchos millones. 

Vacío generalizado

Dándole vueltas a la cama me encuentro solo, pensando hacer sin hacer pensar. Musarañas y pajaritos en embarazo hasta dar a luz. Contando elefantes morados volando sobre la mar en calma de un amor bravío. De rosados masculinos y azules demasiado alegres hasta verdes sin dinero. Todos y nadie están aquí, ahora conmigo. Son tan reales como la muerte, tan vivos como la vida misma. Todo se mueve y da vueltas en un vacío que no comienza ni acaba de terminar.

El perezoso emprendedor

Maravillosa la madrugada enciende su bombilla cómo todos los días. Las nubes teñidas de anaranjado prometen en su esencia magnífico esplendor.

Durmiendo el perezoso se encuentra envuelto en sábanas y cómo llamando desde lejos al trabajo, mientras la obra de quien crea canta a su alrededor.

Sueña perezoso, sueña mientras las horas pasando pierden su valor. Que si el hambre y la locura se empeñan, saldrás de la cama siendo un excelente emprendedor.

Ayudante de albañil

Ayudante de albañil 

El sol antillano calienta mis espaldas mientras voy forjando con carretilla y pala el futuro de los que están por nacer. El castigo que me da la vida por nacer pobre y desnudo, de mi crianza bajo llave, de mis sueños sin resolver. El resplandor de un mediodía que llega y no se acaba, de mañanas de cemento, agua y pala. Palea, palea, palea, ¿Cuántos metros van a ser?

Espero sin cesar al viernes por la tarde, cuando llega el cheque para correr al banco y el sudor de mi frente recoger. Salgo y encallo en el colmado de mi barrio, ya el lunes por la mañana el bolsillo vacío y sin dinero para buscar de comer. Así comienza nuevamente el sol antillano a hacer mella en mi ya tostada piel. Todo para cuando una vez termine el proyecto, sólo y desempleado verme, mientras le ponen nombre al edificio a un rico, poderoso muerto. Y quien lo hizo nada, nada que ver.