Category Archives: cuento corto

Cobardía

De aceptar lo decidido. Por más que pidas no hay misericordia. Decidiste por el mejor aquí corrió, que aquí murió y ahora nadie va a escribir de tí

Cobardía

sólo de tu cobardía.

 

 

Maldición

Maldigo la hora en que vi la luz. En que nací de un útero  tan cálido  para reinventarme en la frialdad.  No sé cómo te conocí y me arrepiento de ser quien no se quien fui. Muerte, muerte es mi verdad, cómo un niño enfermo peleo por y para morir.

La espera

Cubierto en un velo de paciencia, con ansias espera su turno el capitán del equipo. Segundos se convierten en horas, mientras que el bateador en turno sigue conectando batazos fuera de la zona de juego. Se va intensificando la atmósfera, al punto de que se puede cortar con un cuchillo. Veinte lanzamientos para el bateador en turno, conteo completo. 

Lentamente el velo se va desgarrando, la frecuencia sigue apretando. Nueve meses en cuestión de varios minutos y el bateador en turno conecta un doble en el área del campo central. Llega el turno de batear y de pie la audiencia lo recibe con inmensa ovación. Se acaba la espera. Ahora ¿Qué harás?
 

Seis cuerdas

En uno de esos días sombríos, se acerca el estudiante y comenta,

-Papá, quiero aprender a tocar guitarra como tú

-Todavía tus manos son pequeñas hijo.-  Responde el padre con tono arrogante envueltos en aroma a tequila y ron.

Así, con ojos aguados el niño vuelve a su cuarto, a sentarse frente a un televisor, único compañero que entiende su pena, soberbia e ira.

guitarra

Turistas de sudor y pasión

Turistas de sudor y pasión

Llegamos y lo primero que hacemos es abrir nuestras maletas para desnudar nuestro cuerpo y alma. Un baño a esta hora no tiene precio y más con el lujo brillante que emana la ducha. Mi piel necesita un baño y agua fría y es más pronto que ahora. 

– Si quieres nos bañamos juntos, si no al fondo está la cama. – digo exhausto en un suspiro cansancio y lleno de sudor. 
– Tal vez, quizás después de hacer el amor. – contesta tendida en la cama, consciente de que no desaprovecho el momento si se trata de contactar y sentir tu pasión. 
Así se cruza nuevamente el espíritu, ese momento de luz que emana de un sincero, mutuo, sucio y caluroso momento de esa cosa que llaman amor. Las sabanas brincan y de una esquina a otra de la cama vuelan las almohadas. Ahora es el momento, ahora me siento mejor. Contacto táctil entre tus ojos y los míos, veo estrellas en tus pupilas y en tus gemidos encuentro valor. 
Pasan los segundos, días, horas y años en este infinito fuego que quema y sacia la sed. Vivo y muero en un segundo, sabiendo que limpio es cómo esto se debe hacer.